¿Su perro de repente desarrolló una sonrisa torcida? La parálisis facial en perros es una condición que se caracteriza por cambios en la expresión y el control facial de su perro.

Si su perro se parece a un Harvey Dent canino, no se preocupe. La mayoría de los casos tienen un resultado favorable incluso si algunos perros requieren cuidados adicionales después de su diagnóstico. Siga leyendo para conocer las causas y el manejo de esta afección.

Causas de la parálisis facial en perros

La parálisis facial resulta del daño a un nervio facial llamado nervio craneal VII.

Este nervio está conectado a los músculos que controlan los párpados, los labios, la nariz, las orejas y las mejillas de su perro, y cuando está dañado, una parte de su rostro puede aparecer congelada o caida. Los efectos del daño nervioso pueden persistir por un período de tiempo prolongado o indefinido.

Cocker spaniels, beagles, corgis y boxers se ven afectados con mayor frecuencia durante sus años maduros en comparación con otras razas. Dependiendo de la causa subyacente, la parálisis facial temporal en perros puede durar varias semanas. Las posibles causas de parálisis facial incluyen:

  • Infecciones del oído medio e interno
  • Trauma en la cabeza
  • Trastornos endocrinos (hipotiroidismo, diabetes mellitus, enfermedad de Cushing)
  • ¡Las toxinas, incluido el botulismo, que se utilizan para sintetizar Botox y que los perros pueden obtener al comer carne cruda, según Wag!
  • Tumores, especialmente crecimientos que invaden o comprimen el nervio craneal VII o el tronco encefálico.

Sorprendentemente, la mayoría de los casos de parálisis facial en perros son idiopáticos y no se pueden rastrear hasta una causa específica. Un margen delgado también puede ser iatrogénico o causado accidentalmente durante la cirugía.

Señales

Dependiendo de la causa subyacente, los signos de parálisis facial en perros pueden manifestarse en uno o ambos lados de la cara. Los padres de mascotas que están familiarizados con la parálisis de Bell, una forma de parálisis facial en personas que según Mayo Clinic también incluye daño a los nervios, notarán un cambio similar en la apariencia de la cara de su perro. Los signos comunes de daño al nervio craneal VII incluyen:

  • Babeo (el nervio facial también controla las glándulas salivales)
  • Caída del labio y la oreja.
  • Desviación de la nariz hacia el lado no afectado.
  • Incapacidad para parpadear y cerrar el ojo afectado.
  • Comer descuidado, dejar caer comida de la boca
  • Secreción ocular

Si sospecha que su perro tiene parálisis del nervio facial, comuníquese con su veterinario. Realizarán un examen físico completo de los ojos, las orejas y la coordinación motora de su perro y comprobarán si hay otros nervios craneales y problemas neurológicos sistémicos.

Cuidado con el ojo seco

Una parte importante del examen de su veterinario será evaluar la capacidad de su perro para parpadear con el ojo en el lado afectado de la cara. Pet Health Network señala que un riesgo significativo de parálisis del nervio facial en perros es la queratoconjuntivitis seca, comúnmente conocida como ojo seco. Esta condición se desarrolla cuando un perro no puede producir suficientes lágrimas o cerrar el ojo afectado.

Su veterinario puede realizar un examen llamado prueba de lágrimas de Schirmer para ver si los ojos de su perro están produciendo suficiente lubricación. Pueden recetar lágrimas artificiales ya que los perros con ojo seco corren el riesgo de desarrollar úlceras corneales.

Otras evaluaciones

Además de un examen exhaustivo de los ojos de su perro, el veterinario también evaluará de cerca sus canales auditivos. Desde su punto de origen en el cerebro, las fibras del nervio craneal VII corren cerca del oído medio en su camino hacia la cara. Un examen del canal auditivo ayuda a descartar una infección del oído externo, pero para determinar definitivamente si existe una enfermedad cerebral o del oído medio o interno, a menudo se necesitan tomografías computarizadas o resonancias magnéticas.

Algunos casos también afectan el nervio craneal VIII, el nervio vestibulococlear, que se encuentra muy cerca del nervio craneal VII. El nervio craneal VIII transmite sonido e información sobre el sentido del equilibrio del cuerpo desde el oído al cerebro. Veterinary Partner señala que una interrupción del nervio craneal VIII causa una enfermedad vestibular, que se manifiesta como una marcha inestable, debilidad, inclinación de la cabeza y nistagmo (movimiento anormal de los ojos).

Aunque la causa subyacente de la mayoría de los casos de parálisis facial en perros sigue siendo desconocida, el veterinario de su perro podría recomendar un análisis de sangre para descartar otras afecciones. Otras pruebas que podrían recetar incluyen un recuento sanguíneo completo, un perfil químico y un perfil de función tiroidea, que son útiles para evaluar diversos trastornos hormonales asociados con la parálisis facial.

Tratamiento

La parálisis facial idiopática en perros no tiene un tratamiento prescrito, excepto para cuidados de apoyo. Una parte importante del cuidado de su cachorro es evitar las complicaciones relacionadas con el ojo seco y la incapacidad de parpadear. Si su veterinario le receta lágrimas artificiales para mantener lubricada la córnea afectada, la administración de gotas varias veces al día es fundamental para prevenir infecciones y úlceras corneales. Dado que no puede confiar en que su perro entrecierra los ojos debido a una úlcera corneal, preste mucha atención al enrojecimiento alrededor de su ojo y busque atención veterinaria si sospecha que tiene un problema. Las úlceras corneales no tratadas pueden ser muy graves.

En caso de una infección de oído, su perro necesitará un tratamiento con antibióticos y, a veces, intervención quirúrgica. Si los análisis de sangre revelan una enfermedad subyacente o si se encuentra un tumor en las pruebas de imagen, usted y su veterinario pueden discutir formas de manejar el problema subyacente.

La parálisis facial no complicada en perros no suele ser mortal. Incluso los perros que sufren de parálisis facial y enfermedad vestibular a menudo se recuperan por completo. Aunque la parálisis facial idiopática puede ser estéticamente desconcertante para los padres de mascotas, tenga la seguridad de que no es una condición dolorosa para su perro. Si nota algún problema, comuníquese con su veterinario. La atención inmediata garantizará la tranquilidad y la atención óptima para su cachorro.

Si deseas saber mas información respecto a la salud y alimentación de sus perros, visita nuestra sección Salud y Alimentación.